Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


UNIVERSITARIOS 4 (Las Propuestas)

Juan Antonio Nemi Dib


5 de las personas que aparecen en la relación de aspirantes al rectorado de la Universidad Veracruzana que hizo pública su Junta de Gobierno son claramente visibles, están identificadas y han compartido algunas de las ideas que tienen respecto de cómo enfrentar los retos universitarios y de qué forma convertir a dicha casa de estudios en más funcional y más útil para los veracruzanos.

Como ofrecí, aquí las compendio, aunque anticipo que cualquier intento de síntesis –sobre todo cuando se trata de enormes documentos técnicos y que, como en este caso, reflejan emociones y expectativas— corre el grave riesgo de descontextualizar, de reducir las ideas hasta la simplicidad y esquematización. En caso de que esta síntesis no refleje precisamente las propuestas de quienes aspiran a ocupar la Rectoría de la UV, asumo la responsabilidad para con los lectores y con los propios aspirantes.

Arias Lovillo Raúl.- Es el actual Rector y lo proponen para un nuevo periodo. Es doctor en Economía Internacional y Desarrollo Económico. Fue Secretario Académico de la Universidad y es profesor titular de tiempo completo en la Facultad de Economía. Ha dirigido 33 tesis de licenciatura.

Propuestas: Profundizar la reingeniería universitaria, enfatizando el rediseño y ampliación de la oferta educativa para continuar el incremento de la matrícula, a través del uso intensivo de tecnologías; avanzar en la descentralización de investigación, posgrado, extensión universitaria, extensión de la cultura y las artes; garantizar mayor vinculación de las actividades de docencia e investigación; consolidación de la Universidad Intercultural. Es imperativa la renovación de cuadros: instaurar políticas que garanticen una carrera académica con estándares internacionales, y mejoras en las condiciones de trabajo para establecer proyecto académico de excelencia. Evaluación permanente de los programas educativos; fortalecimiento del Sistema Universitario de Gestión por Calidad; acrecentar el prestigio institucional en divulgación artística, producción editorial, difusión y fomento cultural. Atender, dar seguimiento y apoyar a los estudiantes universitarios, considerando sus necesidades desde que son aspirantes, a su ingreso, permanencia y egreso, con una identidad sólida, buscando el desarrollo de una vida universitaria integral, que considere la recreación, la salud y el deporte.

Báez Jorge Félix.- Tiene dos doctorados, por la UNAM y por la Universidad del País Vasco. Es el titular de la Editora del Estado. Ha trabajado 24 años en la UV, desempeñando en ella diversas tareas, incluyendo la Secretaria Académica. Trabajó en diversas dependencias y en el Servicio Diplomático. Autor de numerosas publicaciones.

Propuestas: Superar brecha entre la imagen exterior de la UV y su crítica realidad estructural interna; emprender junto con la comunidad medidas para enfrentar problemas que las administraciones de la autonomía no han atendido en toda su amplitud; resolver la inconsistencia y dispersión de la normatividad interna; hacer realidad la descentralización académica, administrativa y financiera de las regiones; reconocer y revalorar trayectoria de los académicos y desarrollo de personal; mejora de los procesos de aprendizaje; desarrollo armónico de programas académicos y regiones universitarias; simplificar procesos académicos y administrativos; apoyar a nuevos valores en el conocimiento, las artes y el deporte; mejorar y evaluar la función directiva, apoyar la formación de cuadros; replantear las relaciones con el sistema educativo nacional y favorecer necesidades e intereses de Veracruz, desarrollo autonómico de la universidad intercultural; vincular artes y conocimiento con academia e investigación; recuperar liderazgo de la UV a nivel nacional; redimensionar investigación científica y tecnológica; vinculación con los sistemas de educación tecnológica; articular a la UV con las reformas educativas nacionales.

Medina Sagahón Clara Celina.- Es cirujana dentista, maestra en Investigación Educativa y doctora en Ciencias de la Administración por la UNAM. Es Diputada al Congreso del Estado por el PRI. Fue Directora de la Facultad de Odontología y Vice Rectora en Poza Rica. Tuvo numerosos cargos académicos, relacionados con la docencia y con su especialidad.

Propuestas: Fortalecimiento de la competitividad e innovación académicas; desarrollar competencias pedagógicas que fortalezcan el modelo educativo integral flexible; innovación en la formación de estudiantes; elevar doctorados en profesores de tiempo completo; consolidar cuerpos académicos; seguimiento a egresados para medir su impacto y relevancia social; creación de centros de investigación científica y tecnológica; creación de un centro de vinculación estratégica con la economía social; desarrollo tecnológico para la optimización de los recursos universitarios; modelo administrativo basado en normas, orientado a la planeación, la calidad y la eficiencia; actualizar el marco normativo con la participación de la comunidad universitaria.

Monfort Guillén Francisco: Es doctor en Sociología por la Universidad de París VII y maestro de la especialidad por la UNAM. Fue Secretario Ejecutivo del Instituto Electoral del Estado. Posee Experiencia profesional en la administración pública y en la empresa privada. Conferencista, docente e investigador universitario con publicaciones, entre ellas, unos mil artículos.


Propuestas: Metamorfosis de la UV: hacer surgir lo nuevo conservando el núcleo original; diálogo sobre la auto transformación de la UV; nuevo liderazgo que recupere espíritu libertario fundado en el aprendizaje; generalizada y alta calidad en la producción de conocimientos; lograr elevada tasa de empleo de egresados; dar a la UV “Clase Mundial” con universitarios competitivos, maestros y alumnos con cualidades sobresalientes; autonomía basada en la competitividad y retroalimentación de ambas; afianzar a la UV como moderna y promotora de la modernidad; magisterio complejo creador de estudiantes competitivos, razonables y humanos; ampliar la rendición de cuentas a cada rincón de la UV, incluyendo salones; política de creación de laboratorios: demoscópico, de filosofía y vida humana, de estética y artes, de agua y bosques, de nuevas formas de vida, innovación y diseño de productos, de ejercicio del derecho y comunicación multimedia; hospital escuela; Cátedras magistrales.


Arias Hernández Rafael.- Servidor público con larga trayectoria en la administración, la política y la Universidad en Veracruz. Titular del COPLADE. Expresa su convicción de que debe esperar, por procedimiento y por principio, a que la Junta de Gobierno determine quiénes alcanzan el estatuto de candidatos al rectorado, para presentar sus propuestas de trabajo.

antonionemi@gmail.com







Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


Universitarios 2 (Fortalezas)

Juan Antonio Nemi Dib


Aparentemente la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana habría extralimitado sus funciones al modificar el calendario procesal para la renovación del rectorado o, al menos, se estaría excediendo en sus atribuciones al hacer una interpretación sui géneris de la normatividad universitaria. Esto opinan 2 abogados que conocen la entraña de la UV, incluyendo sus reglamentos, y que por separado me expresaron su punto de vista. Alguno de ellos se pregunta, además, si fue correcto y legítimo que publicitaran los nombres de las personas inscritas para ser consideradas como candidatos a rector, ya que dicha publicidad no está prevista en la Ley y ni siquiera en la Convocatoria expedida por la propia Junta.


De cualquier manera, si los nueve integrantes de este colegiado actúan con auténtico espíritu de servicio, con imparcialidad y de manera honorable, tomando su decisión en función de los mejores intereses de la propia Universidad, de toda la comunidad universitaria y, principalmente, del interés público –es decir, de los contribuyentes que financiamos con nuestros impuestos a dicho centro de educación superior—, estas presuntas fallas procesales serán irrelevantes.


En caso contrario, es previsible que el clima hostil que viene caracterizado a este proceso sucesorio se encone aún más. Y eso sería muy lamentable, pernicioso para todos y principalmente para la UV. El prestigio es uno de los grandes atributos de cualquier corporación educativa y se constituye con los logros académicos, pero también con las buenas prácticas institucionales, con la conducta de profesores, alumnos, investigadores, autoridades y personal de apoyo. Cuesta mucho trabajo construirlo y se pierde en un instante.


Independientemente de sus causas, los escándalos escolares, aquí y en China, no son buena materia prima para el mérito académico y cuando ocurren, son resultado de la negación de los principios de universalidad, la ausencia de debate informado y la escasez de valores de inclusión, respeto y tolerancia por lo diverso, que son esencia de cualquier buena universidad. En el otro extremo está el hecho cierto de que ni la defensa de la autonomía ni cuidado del prestigio deben pretextarse para no discutir críticamente temas sustantivos o dar pie a la autocomplacencia. Universidad debe ser sinónimo de análisis, reflexión documentada y, de acuerdo con la lógica del método científico, criterios comprobables de verdad.


Si el clima ácido continuara –ojalá que no— asumo que tampoco sería justo atribuir toda la responsabilidad a la Junta de Gobierno, a la que podrá calificarse por una buena o mala selección del próximo rector de la UV, pero no por el comportamiento de quienes aspiran a serlo ni de sus apoyadores. También es cierto que la gran trascendencia de la decisión y el interés que concita el nuevo rectorado no cancelarán las discusiones de los universitarios sobre su presente y su futuro, más allá de la coyuntura sucesoria.


La Junta de Gobierno en primer lugar, pero en realidad todos universitarios –incluyendo por supuesto a los aspirantes a ocupar la Rectoría— están más que obligados a proteger a la Universidad. Un buen punto para empezar es reconocer sus fortalezas, que no son pocas. Por ejemplo, el que un año escolar en la UV cueste aproximadamente la mitad que en la UNAM, o que la UV ofrezca en este momento 26 programas educativos más que la propia Universidad Nacional Autónoma de México.


Ante la presión demográfica, la UV ha hecho esfuerzos para atender la demanda; es la universidad pública cuya matrícula más ha crecido, pasando de 13,428 lugares en 2003 a 16,321 en 2009, un incremento del 21%. La UV admite cada año al 40% de los 36 mil jóvenes que solicitan su ingreso; la UNAM recibe al 9%. 209 catedráticos de la UV forman parte del Sistema Nacional de Investigadores; el 28% de los maestros de tiempo completo tienen doctorado.


Por 7 años consecutivos, la SEDESOL ha otorgado a la UV el Premio a la Excelencia del Servicio Social Comunitario. Según Josefina Vázquez Mota, la UV ofrece el mejor proyecto de universidad intercultural del País. Programas de vanguardia como la licenciatura en metalurgia y materiales son resultado de una exitosa vinculación de la UV con el sector productivo del Estado. La política editorial y la difusión cultural confirman y acrecientan la rica tradición que prestigia a la Universidad Veracruzana.


La UV investiga y genera nuevos conocimientos en biodiversidad del trópico y usos racionales de éste, en conservación y producción de especies vegetales de interés, en preservación de ecosistemas y biodiversidad, en uso racional de sistemas marítimos y pesquerías, en tecnología e ingeniería de alimentos, en modelación matemática y estadística, en nanotecnología y neuroetología; tiene convenios de colaboración científica con EUA, Japón, Alemania, Brasil, España, Francia, Italia, Cuba y China. La licenciatura en Ciencias Atmosféricas –única en su tipo en el País— coordinó el “Programa Veracruzano ante el Cambio Climático”, financiado inicialmente con recursos ingleses.


A pesar de que existen universidades más grandes, la UV es la quinta del país en el número de egresados y la segunda en el número de titulados. Más y mejor infraestructura universitaria es una evidencia inobjetable (la USBI de Ixtaczoquitlán, la de Córdoba, la Facultad de Pedagogía y el Instituto de Investigaciones en Educación). La lista de avances y fortalezas es consistente y reconocible, pero también hay debilidades y problemas cuya envergadura no es menor. Abordaré algunos en la próxima entrega porque, a fin de cuentas, la designación del nuevo Rector será adjetiva y complementaria frente a la necesidad de resolver los grandes retos de la Universidad Veracruzana.


La Botica.- Terminadas las campañas testimoniales, la verdadera batalla electoral empieza ahora, en la semana previa a la elección. Se decía que “las elecciones se ganan en las urnas” pero todo indica que este axioma será sustituido por otro: “las elecciones se ganarán en los tribunales”. Ante la penuria democrática, sus señorías acabarán “interpretando el mandato ciudadano” que expresen los miles de votos que van a impugnarse en todo el País.

antonionemi@gmail.com


Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


UNIVERSITARIOS 1


Juan Antonio Nemi Dib




La bronca era previsible. El próximo 27 de julio, apenas dentro de 36 días, la Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana hará público si ratifica a su actual Rector y lo mandata para un nuevo periodo de gestión de 4 años o elige a otra persona para sustituirlo. El tamaño de la universidad –una de las más grandes del País—, su alumnado –más de 70 mil estudiantes, en todos los niveles y modalidades—, su presupuesto –equivalente al de seis o siete grandes ayuntamientos juntos—, su plantilla profesional –casi 6 mil docentes, de los que unos 800 pueden presumir en el currículum de un doctorado o su equivalente—, su presencia regional en el Estado –5 campus en 26 municipios, con 74 facultades, 22 institutos y 8 centros de investigación— y el prestigio académico que acompaña la trayectoria de algunos predecesores –Gonzalo Aguirre Beltrán, Fernando Salmerón, Rafael Velasco, por ejemplo—son, entre otros, los factores que explican el interés que despierta esta cuasi vacante laboral.


“La convocatoria para elegir o reelegir al rector de la Universidad Veracruzana no es un proceso político, razón por la que cualquier académico que reúna los requisitos puede aspirar” dijo el Rector, Raúl Arias Lovillo. Arias dejó en claro que “le gustaría continuar con el proyecto académico que inició hace cuatro años, siempre y cuando la comunidad estudiantil, académica y de investigadores así lo avale”. Agregó que este proceso-convocatoria, no es de ‘auto propuestas’, sino que un grupo de nueve académicos de la Junta de Gobierno revisará las proposiciones de la comunidad universitaria. "Y si ese grupo tiene a bien proponerme –dijo— pues es obvio que yo estoy preparado para darle continuidad al proyecto académico que venimos desarrollando hace muchos años".



“La figura del actual Rector de la Universidad Veracruzana tiene características positivas que permiten llegar fácilmente a la conclusión de que debe tener una nueva oportunidad de cuatro años para dirigir el destino de la UV; tiene una visión muy clara de lo que debe hacerse en la Universidad, y eso es suficiente para justificar su continuidad en la Rectoría”, dijo el Defensor de los Derechos de los Universitarios de la casa de estudios, Emilio Gidi Villarreal. Este respaldo no es poca cosa, tomando en cuenta que, además de prestigiado jurisperito con impecable historia profesional y muchas simpatías en el medio, el doctor Emilio Gidi fue el artífice y gestor de la autonomía universitaria.



Antes de que apareciera la Convocatoria de la Junta de Gobierno, el dirigente de los trabajadores académicos se pronunció a favor de la reelección de Arias Lovillo. El Secretario General de la FESAPAUV, Enrique Levet, dijo que el actual Rector “ha realizado un excelente trabajo, por lo que le deben permitirle reelegirse por un periodo de cuatro años a partir del mes de agosto”. Aseguró que “está haciendo un excelente papel, a tal grado que ha logrado resolver problemas que tenía la UV en el aspecto cualitativo. Pero sobre todo se ha avanzado en la consolidación del modelo educativo integral y flexible, que era uno de sus retos al asumir la Rectoría.”



Francisco Monfort Guillén piensa diferente. Formado en instituciones europeas de excelencia, autor de numerosas publicaciones reconocidas, agudo analista que recientemente concluyó su gestión como Secretario Ejecutivo del Instituto Electoral Veracruzano, dijo que “se tiene que pensar en una nueva concepción de lo que es la gerencia de la Universidad y lo que es un liderazgo que vea el futuro y que no quiera simplemente administrar el continuismo.” “Hasta ahora –afirmó— pareciera que el éxito o fracaso de la Universidad dependen de una sola persona, y yo estoy en contra de ese tipo de liderazgo porque quienes deben recibir el éxito de estos logros son los maestros y estudiantes. En ninguna universidad importante del mundo el rector es la figura central, sino los maestros, porque las universidades siempre tratan de allegarse a los maestros más capaces, con mayor prestigio y cualidades, aseguró. Mencionó que la permanencia de una persona por tantos años en el puesto es nociva para cualquier institución. “Si en todos los años que ha sido la segunda y primera autoridad no ha logrado una transformación seria de la institución, darle más años de poder es insano.”


Rafael Arias Hernández, ex Secretario Académico de la Universidad, ex Director General del Instituto Veracruzano de Cultura y responsable del Comité de Planeación (COPLADE) dice que la “Universidad Veracruzana está secuestrada en manos de sus autoridades, con excelentes sueldos y pocas obligaciones; las instituciones públicas no pueden estar secuestradas por pequeños grupos que les va muy bien". Hace un par de semanas le hicieron la entrevista que estoy citando y le preguntaron si buscará de nueva cuenta el rectorado, dijo que aún no había tomado una decisión pero que “haría un mejor trabajo que Arias Lovillo”.


En MILENIO se lee: “La diputada priísta Clara Celina Medina Sagahón comunicó que luego de que un grupo de estudiantes y académicos le ofrecieran proponerla como contendiente para la Rectoría de la UV, estaría dispuesta hasta a dejar la curul para llevar el proceso renovador a la casa de estudios. Esto en un segundo intento, ya que contendió contra Raúl Arias Lovillo hace cuatro años, junto con Rafael Arias Hernández, por lo que dijo que aceptó de inmediato. Dijo que su vida siempre se ha desarrollado desde la academia, por lo que como maestra de tiempo completo e investigadora de la UV y ex Vice Rectora, luego analizar la situación consideró que sería lo correcto contender.” De inmediato recibió el apoyo incondicional de su colega diputado Sergio Vaca Betancourt, de Convergencia: “ojalá que se le dé la oportunidad”.


El debate apenas empieza pero ya llegó al Congreso Local. El panista Jesús Remes Ojeda Remes Ojeda “acudió a la tribuna para realizar un pronunciamiento respecto del proceso de designación de Rector en la máxima casa de estudios… Denostó al destacado historiador Félix Báez Jorge cuando dijo: ‘Solía dormir o no estar presente cuando ocupó un puesto público federal’. Aprovechó su intervención para promover a la diputada local Clara Celina Medina rumbo a la Rectoría…, pero calificó el actual proceso de ‘Gorilismo, capaz de imponerse en una transición que no trae democracia’. También insultó la figura del historiador Enrique Florescano, a quien se refirió como ‘un maestro emérito y magnánimo’”. No fue muy lejos por la respuesta: la diputada Margarita Guillaumín, del PRD y otro del PRI le respondieron exigiéndole respeto a la autonomía universitaria. Alberto Olvera, destacado investigador de la UV, ha exigido al diputado Remes que se retracte y al PAN que fije su posición respecto de lo que considera un exabrupto que ofendió a los universitarios, al hablar de “gorilismo y prostitución”. Esto apenas empieza.


Al margen de las personas, los elogios y las diatribas, la Universidad tiene fortalezas y retos. Hablaremos de ellos la próxima semana.

antonionemi@gmail.com



Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


PALABRAS

Juan Antonio Nemi Dib


“He oído todas las cosas en el
cielo y en la tierra. Y he oído muchas cosas
en el infierno.”

Édgar Allan Poe



Hay un ensayo maravilloso de Álex Grijelmo –“La seducción de las palabras”, se llama— que más pronto que tarde será reconocido como un clásico del análisis lingüístico. “El más inteligente de los monos es incapaz de hablar, pero el más estúpido de los humanos podrá hacerlo aunque se analfabeto, porque el habla forma parte de una esencia innata, y la adquisición del lenguaje, el primer aprendizaje, no tiene relación directa con la inteligencia”, afirma en el primer capítulo.

A él quería referir estas líneas, a su convicción, basada en los análisis de Noam Chomsky, de que “la capacidad del habla se debe a la dotación genética del ser humano y, como explican los psicolingüístas, en lo esencial está impresa en el genotipo de nuestra especie”. Según mis planes, utilizaría su tesis de que “…las palabras que oímos desde niños, que escuchamos a nuestros abuelos, que leemos y acariciamos, son cerezas anudadas siempre a otras, y aunque las separemos con un leve tirón de nuestros dedos, mantendrán el sabor de sus vecinas, nos enriquecerán la boca con la savia que han compartido y se han disputado” para celebrar la herencia genial que significa nuestro idioma.

Preví que me solazaría escribiendo sobre las palabras como vínculo, como factor clave de integración en la sociedad y como herramienta eficaz para el encuentro, el acuerdo, la conciliación y, en términos muy prácticos, para la buena convivencia –de padres e hijos, de hermanos, de enamorados y amantes, de colegas, de vecinos, de gobernantes y gobernados—, en suma, sobre la palabra como poderosa arma de bien, constructiva y útil para todos.

Dudé sobre abundar en las palabras fáciles, las falsas, las destructivas, las usadas con ligereza e irresponsabilidad, las que justifican y excusan en lugar de proponer y acercar, las que acusan sin sustento, las inciertas, las sinsentido, las que distorsionan, alejan, agravian, enconan y destruyen, las que se dicen, se dictan o escriben rápido y de corrido sin medir consecuencias, las que incluyen promesas sabiendo que no serán cumplidas, las que no podrían estar anudadas –como las cerezas Álex— con honor, honra, decencia, respeto, sinceridad, bondad, servicio, gratitud, afecto, equidad, justicia, lealtad, cooperación, mesura, diálogo, certeza, convicción, acuerdo, autocrítica, compasión…

No estaba convencido de profundizar en este último aspecto precisamente porque mi idea, surgida leyendo a Grijelmo, era el elogio de las “buenas palabras”, una oda del lenguaje en el sentido más humano de la palabra, el lenguaje confiable, lleno de contenido, el lenguaje que suma, el que nos acerca y que nos hace representantes de una especie presuntamente “superior” al resto, que nos permite compartir las emociones y los propósitos más íntimos, es decir, el lenguaje que propicia sueños colectivos que pueden convertirse en realidades, que anticipa mejores sociedades, más justas, más armónicas, con menos sufrimiento y con optimismo fundado, es decir, comunidades bien organizadas de mujeres y hombres justos, con esperanza y gusto por la vida.

En esas divagaciones –propias de cada fin de semana en que pergeño mis letanías— me encontraba cuando recibí el artículo de Pepe Ferrer. Su entrega se llama “Estado Subrogado” en clara alusión a la tragedia en la guardería de Hermosillo. Comienza así: “No son pocas las áreas en las que, por ineptitud, negligencia o corrupción, el Estado mexicano ha abdicado de su responsabilidad. Son porciones en educación, salud, trabajo, economía, seguridad e, incluso, tramos enteros de la administración pública convertidas en tierra de nadie. Mejor dicho, transformados en cotos de poder, cedido o arrebatado al Estado, en disputa o bajo el dominio y la ley del más fuerte. A la larga, sin excepción, son fuente de riesgo y acecho crónico para el Estado en su conjunto y de abandono, precariedad y permanente indefensión ciudadana.”

Su tesis parece irrebatible. “Estado”, como ente jurídico, también se refiere a los 3 niveles de gobierno y a los 3 poderes en su acepción republicana en interrelación con las personas, la hegeliana sociedad civil. Visto bajo esa perspectiva y desde cualquier ángulo que se le analice, México está en serios problemas en casi todos los ámbitos de la vida nacional.

La vida de las naciones es el resultado de grandes esfuerzos. Ningún país —presente o pasado— podría presumir, en mayor o menor medida, de una historia sin penurias, sin dolores, sin dificultades, sin llanto y sin problemas. Es cierto que unos la tienen más fácil que otros gracias a su ubicación geográfica, a sus recursos naturales, a los esfuerzos de su gente, a la creatividad y constancia, al sentido de innovación y a la habilidad para aprovechar oportunidades. Es cierto que, si de trata de medir niveles de desarrollo, unas naciones han sido más exitosas que otras en la construcción de oportunidades, en la protección de los derechos sociales y, por supuesto, en la consolidación de sistemas institucionales que funcionan y leyes que se respetan y se cumplen.

Pero también es cierto que esos éxitos se vinculan directamente a la voluntad de las personas, al deseo expreso de vivir en comunidad y hacerlo de la mejor manera posible: gozando de libertad, de respeto y de los medios necesarios para crear y crecer –como individuos y colectivamente—. Esto implica renuncias y compromisos: limitar excesos en el disfrute de los derechos para evitar que se conviertan en privilegios, cumplir íntegramente las obligaciones incluyendo impuestos, trabajo comunitario, etc. Sin la acción de la gente, las instituciones no pasan de ser engendros teóricos inútiles y las palabras, recipientes vacíos. En este escenario, queda claro que harán falta muchas buenas palabras para cambiar el rumbo y darle viabilidad a México. Aunque es obvio que, en medio de la tormenta, por sí mismas y sin hechos que las acompañen, las palabras sirven poco o nada. Parece que llegó el momento de hablar bien y actuar mejor.

antonionemi@gmail.com


Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


RUMORES

Juan Antonio Nemi Dib


Fue a mediados de los años ochenta. Las versiones aseguraban que los misioneros evangélicos esterilizaban a las mujeres indígenas, algunos denunciaban que los procedimientos clínicos se hacían sin el consentimiento de las afectadas, aprovechando su ignorancia y su pobreza. De allí, el tema pasaba a lo religioso y a la posible destrucción de la identidad nacional provocada por las sectas. Nunca se conoció una evidencia que pudiera corroborarse, pero el tema alcanzó dimensiones nacionales en las que uno debía tomar posición obligadamente; lo patriótico, lo nacionalista y, por ende, lo justo, era expulsar del país a esos perversos.

Ya en la “era internet”, otra historia se recrea a sí misma: se trata de una muchacha que supuestamente despierta dentro de una tina de baño llena de hielo, junto a un letrero que dice “te quitamos un riñón, llama rápidamente a emergencias o morirás en una hora”. Perdí la cuenta de las veces que me la han enviado mediante ese correo electrónico que abunda en detalles supuestamente verosímiles sobre una red de traficantes de órganos que secuestra a sus víctimas –de preferencia mujeres jóvenes, pero no necesariamente— en fiestas y clubes nocturnos y que, luego de sedarles, les amputa tejidos y vísceras para venderlos. Y hay más, como la del camión de la compañía alimenticia que, por un accidente vial, revela la existencia de pollos deformes, compuestos sólo de piernas y muslos aprovechables. Y las hamburguesas de carne artificial, crecida en laboratorios nunca imaginados por el mejor escritor de ficción.

Pero el apogeo le corresponde a una bien hecha presentación de 8 láminas, convenientemente ilustradas con fotos dramáticas de niños moribundos y legitimada con el nombre de un supuesto autor (el doctor Juan Casares Meza) y los logotipos de la UNAM y de su Instituto de Biotecnología. Se trata de un aviso preventivo que circula desde 2007 a través de la Red, alertando sobre la llegada a México del “Budêmm Annicus Proto”, o “Budum” en su nombre corto: “…un insecto potencialmente venenoso. De sus antenas lanza un veneno letal que cuando toca la piel del humano se empieza a quemar y se esparse [SIC] por todo el cuerpo hasta afectar el sistema circulatorio.” Salvo por la ortografía, la historia es creíble. Pero es falsa. Se trata de un “HOAX”.

Según la página argentina ‘Rompe Cadenas’, “los hoaxes (broma, engaño) son mensajes de correo electrónico engañosos que se distribuyen en cadena. Algunos tienen textos alarmantes sobre catástrofes (virus informáticos, perder el trabajo o incluso la muerte) que pueden sucederte si no reenvías el mensaje a todos los contactos de tu libreta de direcciones. También hay hoaxes que tientan con la posibilidad de hacerte millonario con sólo reenviar el mensaje o que apelan a la sensibilidad invocando supuestos niños enfermos. Hay otros que repiten el esquema de las viejas cadenas de la suerte que recibíamos por correo postal que te auguran calamidades si cortás la cadena y te prometen convertirte en millonario si la seguís”.

Aunque no pasan de ser travesuras que muchos reproducen con buena fe y la intención de ayudar, los Hoax no sólo saturan los servidores informáticos y los buzones de correo, sino merman la confianza en un medio que podría ser de mayor provecho. Afortunadamente, en el caso de las historias difundidas por Internet, siempre queda la opción de recurrir a las fuentes primarias para verificar los datos y conseguir mayores elementos de juicio.

En cambio, el rumor de boca a boca –que quizá nació al día siguiente que el lenguaje—, el que se esparce con el propósito deliberado de causar daño, la intriga y la información errónea que se comparten con los demás y, a veces llegan a propalarse masivamente a través de publicaciones y otros medios formales de comunicación, suelen ser más letales que el famoso Budum y aún más difíciles de enfrentar por parte de sus víctimas.

En su conferencia sobre el rumor y la guerra sucia en tiempos electorales, Ricardo del Valle del Peral –connotado comunicador y académico invitado por el Colegio de Periodistas de Veracruz, en el marco del seminario “Democracia Digital” que el propio Ricardo dirigió— explica que el rumor es una de las armas más socorridas de la lucha política (seguramente porque circula con rapidez y facilidad, porque es anónimo, porque no necesita demostrarse y porque los humanos tenemos una proclividad natural a creer las informaciones negativas). ¿Por qué circulan las murmuraciones?, pregunta Ricardo. Y responde: porque nuestras mentes se revelan al caos, porque la transmisión de los rumores satisface necesidades psicológicas, porque disminuyen nuestros temores y justifican nuestros odios.

Varios análisis de psicología del rumor citan el ejemplo de una connotada actriz que en la última etapa de su vida terminó por creerse que, durante su juventud, había tenido una hija fuera de matrimonio, de acuerdo con el rumor que le fue inventado cuando empezaba su exitosa carrera y que, a pesar de su falsedad, terminó marcando para siempre a esta mujer.

Al margen de una valoración ética, los rumores podrán ser políticamente útiles para demeritar a los adversarios, para disminuir y hasta justificar los errores propios, pero producen muchas más víctimas que sus destinatarios originales: lastiman no sólo a aquéllos a quienes desacreditan con más o menos éxito, sino a una sociedad que, progresivamente involucrada en el caos de la [des] información, pasa de la ansiedad al desánimo y al desprecio, repitiendo el círculo vicioso de apatía y desinterés que permite a su vez mayores abusos de los poderosos y favorece las inequidades. El actual proceso electoral federal es el mejor ejemplo del uso ilimitado de estas armas orientadas a producir en los electores más emociones que reflexiones y a quitar “a la mala” los votos del adversario que no se pueden obtener “por las buenas”.

El mejor antídoto posible está en la sociedad crítica, en ciudadanos capaces de tomar con reserva las cosas que escuchan –y leen— y masticarlas un par de veces, antes de darlas por ciertas. Algunos bulos que impactan y ofenden de primera intención, no resisten un análisis elemental. También ayuda el que uno mismo, a título personal, lo piense dos veces antes de reciclar –y reproducir— un rumor de cuya certeza no hay evidencia, por bueno que el chisme parezca. Muchos rumores de corte político, de hecho la mayoría, suelen ser exageraciones, falsedades y hasta mitos, a veces, no tan geniales.

antonionemi@gmail.com



Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas

MASACRES

Juan Antonio Nemi Dib


Nadie en su juicio se atreve a regatear méritos a Pablo Picasso, considerado por la crítica como “grande entre los grandes” de la pintura universal. Al margen de su estilo complejo, del colorido cubista que inventó, de sus trazos irregulares y los perfiles distorsionados de sus personajes, Picasso dotó a su obra con mensajes de corte –a la vez— político y humanitario, impactantes para el público. Desde la mítica “Paloma de la Paz” hasta el dramático “Guernica”, el inventario de este malagueño posee un simbolismo que marca. Y no es para menos: Picasso era tan buen propagandista –de su obra, de sus posiciones políticas y de sí mismo— como pintor. Quizá el mejor ejemplo de esto sea su pintura “Masacre en Corea” realizada en 1951, según explica Amnistía Internacional, para describir la violencia contra los civiles en la Guerra de Corea, particularmente los “asesinatos de civiles cometidos por la fuerza Estadounidenses en Shinchun, provincia de Hwanghae”.

Al margen de consideraciones artísticas, ideológicas y de la eficaz publicidad militante –en el Partido Comunista Francés— de don Pablo, las evidencias históricas muestran que, en realidad, auspiciados por Stalin y después por Mao, fueron los norcoreanos quienes iniciaron las hostilidades contra Corea del Sur, específicamente el 25 de junio de 1950, lo que desde luego no justifica las atrocidades que también se cometieron desde el frente sureño patrocinado por EUA.

Este centenario conflicto empezó después de la derrota de China por parte de Japón, en abril de 1895, que obligó a los chinos a renunciar a su ambición de apoderarse del milenario –y entonces indiviso— reino peninsular coreano, rico en tradiciones e identidad, una de las civilizaciones más antiguas de la historia. Unos cuantos años después de que los nipones se impusieron en la guerra Ruso-Japonesa de 1905, por la fuerza de sus armas el Imperio del Sol Naciente se anexó el territorio coreano, unos 220 mil kilómetros2 de privilegiada ubicación en territorio continental de Asia, en medio de los mares Amarillo y de Japón.

Durante décadas Japón expolió los recursos coreanos, regaló tierras y explotaciones marítimas a sus ciudadanos y generó un notable empobrecimiento de los nativos, a los que además impuso a rajatabla los modelos culturales nipones, apoderándose no sólo de mercaderías sino de patrimonio artístico e histórico de incalculable valor. Luego de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, en agosto de 1945 y según el espíritu de “áreas de influencia” que siguió a las conferencias de Yalta y Potsdam, los ejércitos de la Unión Soviética y de Estados Unidos prácticamente se dividieron el territorio de la península coreana –un 20% más de territorio para el norte comunista— a la altura del paralelo 38, dando pie a la creación, en 1948, de la República Popular Democrática de Corea (auspiciada por el bloque socialista de Stalin) y la República de Corea (la del sur, con el respaldo de EUA).

Desde entonces, Kim Il Sung dirigió con mano de hierro los destinos de Corea del Norte en calidad de Presidente y dirigente del Partido de los Trabajadores, convertido en “Presidente Eterno” luego de su muerte en 1994, sucediéndole su hijo Kim Jong Il. Corea del Sur no tuvo precisamente mejor suerte: Syngman Rhee, un presidente cercano a la dictadura, fue reelegido sistemáticamente hasta que una serie de revueltas juveniles lo obligaron a dimitir en 1960, sucediéndole Yun Poson, quien apenas en 1961 fue derrocado por un golpe de estado que encabezó el general Park Jeong Hee. Jeong Hee fue asesinado en 1979. En 1980 se instauró la ley marcial y, con ella, “una represión que causó miles de víctimas”.

La Guerra de Corea –el tema de la pintura de Picasso— terminó en 1953 luego del fallido intento de reunificación impulsado por el bloque comunista con una especie de empate que se formalizó con el “Armisticio de Panmunjong”, dejando las cosas en el estado en que se encontraban en 1950, luego de que la intervención directa del ejército y la armada de los EUA, la entrada de casi 400 mil soldados chinos hasta el paralelo 38 y algunos apoyos sutiles de la aviación soviética a los comunistas coreanos, estuvieron a punto de generar un nuevo conflicto bélico internacional de grandes proporciones. Tras ganar las elecciones, Kim Dae Jung, líder histórico de la oposición sudcoreana, se reunió con Kim Jong Il –heredero dinástico del régimen comunista norcoreano— y conversaron sobre la reunificación de ambas repúblicas; el mayor avance se dio cuando las delegaciones de ambos países desfilaron juntas en los Juegos Olímpicos de Sídney, pero no más que eso.

Al margen de los avatares políticos de ambas naciones, el contraste en lo económico no podría ser más evidente: el PIB de la Corea Capitalista es el 13° del mundo y los ingresos por habitante superan los 27 mil dólares anuales; el ingreso per cápita en la Corea Comunista es de apenas mil 100 dólares. Wikipedia dice que “Corea del Sur también se encuentra entre los países más avanzados tecnológicamente y mejor conectados digitalmente; es el tercer país con mayor número de usuarios de internet de banda ancha entre los países de la OCDE, y es uno de los líderes globales en producción de aparatos electrónicos, dispositivos semiconductores y teléfonos móviles. Corea del Sur también es muy avanzada y moderna en las infraestructuras y es líder mundial en la industria de la construcción naval, encabezada por compañías prominentes como Hyundai”.

A finales de los 90, Corea del Norte sufrió una hambruna atribuida a las malas decisiones políticas y administrativas que, según algunos analistas, mató a un millón de personas (otros triplican la cifra) y provocado diásporas de gente desesperada hacia China, en busca de alimento y un poco de estabilidad. En cambio, es considerada la nación “más aislada del planeta”, posee el 4° ejército más grande del mundo, con 1 millón 100 mil soldados y una “Guardia Popular” superior a los 3 millones. En 1994 Norcorea firmó un compromiso para congelar su programa de desarrollo nuclear basado en plutonio, en 2002 se descubrió que continuaba desarrollando armas de destrucción masiva; en 2003 anunció su retiro del Tratado de No Proliferación Nuclear y en 2006 probó una bomba; en ese mismo año inició sus experimentos con misiles. En 2008 se comprometió de nuevo a atajar su programa nuclear.

Pero otra vez tiene al mundo en vilo. Nuevas pruebas con misiles (uno de ellos, con presumible capacidad para cruzar el océano) y otro experimento atómico subterráneo reactivan la posición beligerante del país comunista que se dispone a tomar medidas de “defensa legítima” contra las sanciones que pudieran imponerle –incluso la ONU, han advertido—. Mientras tanto, Corea del Sur y Japón ven cómo crece su riesgo frente a un chantaje que, de continuar, podría concluir en catástrofe. El tema es de tal magnitud que hasta China y Rusia, aliados tradicionales de Norcorea, han consentido en sancionar al régimen de Pyongyang. Según Pablo Bustelo, las verdaderas razones de Norcorea son protestar por las recientes penalizaciones que le impusieron en abril, llamar la atención del Gobierno de EUA, que por ahora tiene otras prioridades y consolidar el liderazgo de Kim Jong Il (de quien se presume está enfermo y preparando su sucesión). Ojalá que el asunto no pase a mayores, que no ocurran nuevas masacres ni se necesiten más óleos para denunciarlas.

Postcriptum.- Felipe Hakim Simón ha festejado su 63° cumpleaños rodeado de un enorme cúmulo de amigos que prodigan afecto y reconocimiento a quien ha sido servidor público honorable y eficaz y ahora incursiona como periodista exitoso e innovador, con mucha cuerda y mucho qué aportar aún, al análisis de nuestra realidad y, en el futuro, nuevamente a la administración. Felicidades.

antonionemi@gmail.com




Observador Ciudadano Tu página de inicio

Cosas Pequeñas


FICCIONES

Juan Antonio Nemi Dib



I] Quizá no sea tan viejita, aunque lo parece. No sufre de enanismo ni muestra rasgos de serlo, pero su talla es pequeñita, muy pequeñita. La espalda encorvada, la cabeza gacha y su extrema delgadez contribuyen a mostrar de ella la imagen de una persona frágil y vulnerable. Desde muy temprano recorre cafés y restaurantes, tratando de vender aunque sea “un cachito” de lotería. Como buena vendedora es amable pero no intenta esconder la cara de pesar que le acompaña; si no lleva consigo el número que el cliente quiere, va y lo consigue (aunque eso implique decenas de calles más, para ir y venir), quizá para eso usa zapatos bajitos, de lona.


Intenta subsistir con las pírricas comisiones que consigue, buscando no enfermarse porque cualquier gasto extra le rompe el equilibrio a su economía, aún más frágil que el cuerpo, y especialmente si se trata de costosos medicamentos. Lo único cierto es que, si no trabaja, no comerá.

II] Siempre de madrugada. La espalda fuera de su lugar en una posición que debe dolerle más de lo imaginable. Una pierna más corta que la otra. Unas veces, empujando una carretilla de dos ruedas –un “diablo”, le dicen—, en otras ocasiones, cargando los bultos de periódico en la mano. Siempre serio, pero atento y listo para responder el saludo levantando el sombrero. Siempre la misma camisa, decolorada y en algunas partes raída, pero siempre limpia. Cruza la vía del tren con su carga y no se detiene. ¿No hay quien le ayude?, ¿no tiene hijos, hermanos, nietos o alguien que esté en condiciones de aligerarle el peso?


III] Es una anciana pero los días hábiles de la semana hace pesas de manera muy especial. Baña, acuesta, sienta, cambia, masajea y carga al muchacho –un recorrido de kilómetros— para llevarlo a terapia. El adolescente parece un fardo de 50 kilos de peso, con parálisis cerebral que lo hace totalmente dependiente de la abuela; la madre del muchacho sencillamente se atribuló con la responsabilidad y optó por abandonarlos. Subirlo y bajarlo de los camiones (debe transbordar un par de veces para ir y otras tantas para volver) es una odisea porque otros pasajeros consideran a esta singular pareja una molestia y, por ello, algunos choferes que ya los conocen se siguen de largo, para no tener que arrimar el hombro a la señora.


IV] La casa –es decir, el cuarto— era de piso de tierra y paredes de madera tan vulnerables que los muchachos, totalmente drogados, penetraron sin dificultad. Acostado en su catre lo masacraron en la madrugada, a cuchilladas, y a cambio consiguieron un pírrico botín: un viejo radio y un par de chucherías más que ni siquiera pudieron vender; estaban tan intoxicados que la policía los atrapó aún con sangre fresca en las manos. Pero el viejo está muerto, solo y muerto.


V] Están atentos a que alguien del asilo –“la residencia”, le llaman pomposamente— se muera, para que pueda ocupar su lugar. Todos tienen que trabajar y nadie puede quedarse a cuidarla mientras están fuera. Se dieron cuenta que la situación era delicada cuando la encontraron tirada en el suelo, untada en sus propias heces; se había caído y no pudo levantarse en todo el día. Aunque la lista de espera es grande, tienen la esperanza de que se las reciban pronto en esa beneficencia, no sólo para que la atiendan y la acompañen, también para aligerarles un poco la carga con los pañales –son carísimos, la caja vale casi 300 pesos— y las medicinas que, aún juntando el dinero de todos, pocas veces pueden comprarle.


VI] Pasaron varios días antes de que alguna vecina chismosa se diera cuenta de la muerte de don Luis y eso, a causa del mal olor. Los familiares acudieron cuando llegó el momento de repartirse los despojos. Antes de eso, el viejo vivió sólo con sus miserias, con sus miedos y con sus dolencias. Probablemente pudo tener un mejor final, pero nadie estuvo junto a él para explicarle que había otra forma de vivir –y morir—, con dignidad.


VII] Fue gente de bien. Nunca se supo que hiciera daño a nadie deliberadamente. Cotizó 39 años al seguro social, haciendo sus deberes y pagando impuestos. Tuvo que conformarse con una pensión de 1350 pesos mensuales que le condenó a la miseria los últimos años de su vida, haciendo milagros para pagar la renta (nunca pudo pagar una casa propia), la energía eléctrica, el servicio telefónico, el peluquero, el detergente para la ropa, el jabón y la pasta de dientes para él y, además… comer. Lamentaba que eran más frecuentes las pruebas de supervivencia que las consultas que le programaban a meses de distancia “como si fuera a vivir toda la vida”, ironizaba.


VIII] Lo encontraron cuando fueron a llevarle el almuerzo. Estaba sobre el surco recién abierto, todavía con el azadón en la mano. Piensan que fue un torzón o un aire, pero lo más probable es que hayan sido sus 83 años de edad, a los que ya no es nada recomendable trabajar jornadas de diez horas diarias, de sol a sol. Ninguno de los hijos pudo venir, de hecho algunos de ellos ni se enteraron a tiempo. Unos estaban en la frontera, los demás, del otro lado. Él no quería la parcela se enmontara, “pa’cuando los muchachos regresen”. Además, de eso comía, de las mazorcas que, si no se vendían, su mujer podía hervir o asar cuando estaban tiernas.


Todas estas historias son ficticias, ajenas a la realidad.


Sólo podrían existir en un país con cuatro millones de ancianos viviendo en la pobreza, muchos de ellos en completa soledad, en medio de una sociedad absurda que desprecia la experiencia acumulada por generaciones, que tiene otras prioridades y, se organiza de tal manera que trata a sus viejos como residuo, como algo inútil e improductivo, pagando sus culpas con tarjetas de descuento para el transporte público que no siempre se respetan.


Afortunadamente no es nuestro caso. Y digo afortunadamente porque, a fin de cuentas, los mexicanos que sobrevivan la salvaje crisis que se avecina, llegarán a viejos.


antonionemi@gmail.com





Suscríbete a nuestro Sistema Informativo,

Envia un mail con la palabra SUSCRIPCION,

(Suscribete aquí) Recibirás la información mas relevante de los acontecimientos que harán historia y tu podrás enterarte antes que nadie.









Gobernantes